Mientras no haya una igualdad real, será necesario visibilizar a la mujer
Iturria: Gara
Eguna: 23/03/2026
Tras años trabajando en el mundo de la música, la artista publica su primer trabajo discográfico, ‘E-Motion’. Seis temas en los que muestra su devoción por los ritmos negros, adaptándolos a una voz propia y particular, y fusionándolo con un espíritu popero y rockero.
Sergio Iglesias
INTIMIDAD(Gorka RUBIO | FOKU)
¿Por qué decide, justo ahora, después de tantos años en la música, sacar su primer trabajo en solitario?
Yo creo que, a todas las personas que hacemos música, siempre hay algo que nos arde por dentro. Pero para mí, siempre ha sido algo muy íntimo y todavía no me había llegado la llamada de expresárselo al mundo… o a lo mejor sí, pero ha sido un proceso largo, en el sentido de que lo vas aplazando, porque ya estás en otros proyectos y haciendo otras cosas, y además tienes tu vida o, como en mi caso, una niña.
Pero supongo que ya tendría sus canciones preparadas por ahí…
Sí, tenía mis cosas… siempre he compuesto, pero nunca me había sentado seriamente a darle forma a un proyecto y a decir “voy a mostrarme al mundo”. Creo que eso forma parte también de hacerse adulta y querer mostrarte al mundo tal como eres.
El otro día leí una frase de un músico que decía “la música no es lo que hago, es lo que soy”… pues esto es un poco así, mostrarte cómo eres, y eso, a lo mejor, hasta que no tienes cierta edad no te atreves a hacerlo. En mi caso, como te decía, no lo he hecho hasta ahora porque para mí la música es algo muy íntimo y siempre me ha dado mucho reparo mostrarme así.
¿Es esa la principal diferencia entre interpretar versiones de otras artistas o hacer sus propias composiciones?
Sí. Además ha sido un proceso o una evolución, porque yo empecé a hacer proyectos que visibilizaban mucho a la mujer en la música y un día me di cuenta de que a quien no estaba visibilizando era a mí misma. Y así fue cómo empecé a ponerme las pilas con las ideas que tenía por ahí.
¿Y qué relación tiene esa «transformación y movimiento» de las que habla en la nota de prensa con esto que me comenta ahora?
Al final, las canciones que he elegido para presentarme tienen mucho que ver con eso, porque son historias como muy personales y emocionales. Por eso el disco se llama “E-motion”, no “emotion” en inglés… la E es de Eder, y de la emoción que me ha llevado a hacer esto. Porque yo siempre he escrito, ya sea para hacer canciones o simplemente por escribir, y el papel y la música han sido una terapia para mí. Y ahora he plasmado aquí muchas historias que me han pasado, y el disco ha sido el canal para expresar todo eso.
¿Y qué ha encontrado en este nuevo camino?
Bueno, pues me he encontrado con que hay muchísimo más curro del que todo el mundo piensa detrás de sacar unas cancioncillas que tienes por ahí. Y no me refiero al hecho de grabarlas, que ha sido un proceso bastante rápido, sino al trabajo de producción ejecutiva y todo esto, que no es lo mío. Al final, tienes que aprender a hacerlo todo tú misma. Y luego está el tema de las redes sociales, que lo llevo muy mal. Pero bueno, hay que estar ahí, hacer tus historias y tus campañas, porque si no, cuando saco las canciones, no me escucharía ni Txus (risas).
¿Hay entre estas seis canciones que finalmente han formado parte de «E-Motion» cosas que lleven años con usted?
Sí, alguna hay. A mí que se me ocurren ideas, no me cuesta demasiado, porque siempre nacen de un impulso que yo necesito expresar; yo me siento al piano o cojo la guitarra y cuando estoy improvisando las frases ya quieren decir algo… aunque todavía no sepa muy bien de qué va la canción, ya me está hablando. Pero luego, lo que me cuesta más es ese ejercicio de construir un tema, porque para mí ya tiene ese peso de querer mostrarla al mundo. Entonces, hasta ahora no había hecho ese trabajo. Así que tenía incluso diferentes ideas que al final podían formar parte de una misma canción, y ese ejercicio de darle sentido a la canción para poder presentarla es lo que me genera una dinámica diferente a lo que yo estoy acostumbrada.
Encima, mis canciones son bastante elaboradas, largas, con solos… y, sin embargo, todo parte de ahí, de algo que, para mí, es como muy de raíz, muy de víscera. Así que he elegido estas canciones porque nacen de ese sentimiento que luego he ido elaborando, y todavía tengo por ahí otras que están a medio elaborar, que ya llegarán cuando les toque. Pero sí que tiene su curro elaborar de esa manera, con la visión del sonido concreto que quieres conseguir, sabiendo los músicos con los que estás trabajando y lo que te pueden dar.
…y, además, con la responsabilidad añadida de que es un proyecto que lleva su nombre, ¿no?
¡Y tanto! A veces pienso por qué no me he puesto un nombre artístico, pero bueno, es lo que hemos decidido. En proyectos anteriores sí que era Miss Blue, por ejemplo, pero ahora soy Eder Portolés… y ya no hay vuelta atrás (risas).
Antes me hablaba de los músicos que han participado en el álbum. ¿Cómo ha sido la grabación, trabajando con gente con tanta experiencia?
La verdad es que fue muy sencillo, y lo hicimos prácticamente en un día o un día y medio. Y sí que es cierto que es un lujo tener a músicos como José Gallardo, que forma parte de mi sonido, o Alain Concepción, con quien he compartido un montón de proyectos, Carlos Velasco a la guitarra… es que solo con nombrarlos alucino… Ander Zulaika, que es una pasada trabajar con él, Kike Mora al bajo… ¡Increíble! Además, en “Badakit”, el single que presenté hace poco, ha participado Dani López “Donny”, un pianista joven que es otro lujo contar con él, y tampoco me puedo olvidar de Israel Santamaría, que está en los directos, al igual que Johnny Álvarez y Kepa Calvo.
¿Fue complicado encontrar ese punto intermedio entre los sonidos negros como el soul, el blues o el funk con ese espíritu rockero que, sin duda, tiene el disco?
Yo creo que, al final, un músico no solo es lo que estudia o los proyectos en los que esté, sino que también es la música que ha escuchado. En ese sentido, por suerte, tengo un aita músico muy melómano y he escuchado muchas cosas. Entonces, es muy complicado que yo hiciera un solo estilo musical. Y así es como sale esa amalgama tan variada, porque también hay mucho pop…
¿Se ve, por tanto, reflejada en estas canciones?
Sí, claro. Porque soy yo… obviamente, con los músicos que han participado. Y soy yo contando cosas que para mí son importantes. Cuando escribo cosas que no tienen relación con la música suelo ser más retorcida, pero cuando escribo canciones, en cambio, soy más literal y el mensaje está más claro… ¡A veces demasiado! (risas), y eso es algo de lo que me he dado cuenta ahora, pero tampoco le doy demasiadas vueltas, y cuando creo que el mensaje ya está plasmado es cuando ya doy por terminada la letra.
En el disco, también homenajea a mujeres poderosas como Gladys Knight o a Carole King, vía Aretha Franklin en «A natural woman». Una muestra de su actitud feminista también en la vida, y que se demuestra en otros proyectos suyos, como ‘Sintonizadas’, el programa de radio que hace, o su participación en el coro Gure Golé…
He querido hacerlas ese homenaje en el disco, porque siempre han sido un referente en la música que yo hago. Y en cuanto a mi actitud, tan solo intento aportar mi pequeño granito de arena, porque hay gente que, sin duda, hace cosas mucho más grandes por el feminismo. La cuestión es que, si tú investigas, te vas dando cuenta de que, en el mundo de la música, las mujeres han tenido mucho peso y, sin embargo, se las ha visibilizado muy poco. Ahí está mi propio ejemplo: «Mira qué musicazos lleva Eder»… por supuesto, que son muy buenos, ¿pero el currazo que yo he hecho para sacar esto adelante? Pues ese darme cuenta de que yo no me estaba visibilizando a mí misma, que comentábamos antes, es lo que intento hacer también con el resto… y en Gure Golé, por ejemplo, son gitanas feministas… y acompañarlas en ese camino es algo muy bonito, estoy muy contenta trabajando con ellas.
¿Ha notado que ha habido algún avance en los últimos años, al menos en la música, con mayor protagonismo de artistas femeninas a nivel global?
Digamos que se les está dando una presencia mayor, pero todavía tenemos muchas carencias, y hay mucho curro que hacer ahí, porque conseguir un cambio de paradigma lleva su tiempo. Sí que hay movimientos, pero todo va muy despacito. El problema es que hay gente que está muy instalada en su sitio, en su posición, en su postura… y no necesita del feminismo para seguir alimentándose de la industria musical. Pero es algo que podemos transportarlo a cualquier ámbito. Entonces, si no te pica nada, tampoco vas a mover nada, y mientras no haya una igualdad real, siempre va a haber esa necesidad de visibilizar, de reivindicar, cuando todo tenía que ser más natural, porque lo único que estamos pidiendo es que se nos vea igual que a otra persona, con los mismos derechos, y que se nos trate con el mismo respeto por nuestro trabajo y que, simplemente porque nazcas con un miembro diferente, no se te den más derechos.